
El lado festivo de la muerte
| Sonarse la nariz… ya no es un acto, pasajero, natural o normal. En el colectivo el viejo de al lado se cambia de asiento. En el subte todos desconfían de todos, estudiando al enemigo, bajo la luz amarilla. Se vino la porcina y con el poquito alcohol en gel que queda en mi cartera, traigo a esta sección de cine, desde nuestro querido México, un cortometraje de animación con plastilina con mucho color, música, tequila y, por qué no, con gustito a muerte. |
Hasta los huesos (México, 2001)
Dirección: René Castillo. Producción: Alejandra Guevara y René Castillo. Guión: René Castillo. Animación: Luis Téllez y René Castillo. Fotografía: Sergio Ulloa. Dirección de Arte:
Cecilia Lagos. Edición: René Castillo. Sonido: Gabriel Romo y Edgar Morales. Música:
Café Tacuba; arreglos: Marcos Morel; canción: "La llorona" interpretada por Eugenia León. |
Realizado totalmente con personajes hechos de plastilina, el trabajo artesanal que Castillo y su equipo de trabajo realizaron con “Hasta los Huesos” ganó su primer premio en el 2001 en Francia, en el Festival Internacional de Animación de Annecy. De ahí en adelante el corto ha viajado por todo el mundo y ganado más de 50 reconocimientos en festivales dentro y fuera de México.
Este pequeño film necesitó de 3 años de trabajo y de más de 13000 fotografías, además de el trabajo de guión, storyboard, diseño y construcción de personajes, diseño y construcción de maquetas, iluminación, etc.
La técnica de animación empleada se llama Stop Motion, o animación cuadro a cuadro y consiste en colocar los personajes en una posición, tomar una fotografía y mover el personaje, tomar otra foto y moverlo otra vez, esto 24 veces para cada segundo.

Pero la protagonista de este corto es la música y la bella canción interpretada por la dama de la muerte, la Catrina, un símbolo fundamental de la cultura de este místico país que celebra el día de los muertos. Esta ofrenda hacia los antepasados tiene lazos que unen la creencia cristiana con los valores precolombinos.
La música, la danza y la muerte
La Catrina, fue creada para hacer una representación metafórica de la clase social alta de México antes de la revolución mexicana. Posteriormente se hizo el símbolo oficial de la Muerte y es huésped imprescindible en ocasiones importantes, como el Día de los muertos, cada 2 de noviembre.
El mexicano se burla de la muerte y juega. Bastantes representaciones, específicamente a partir del siglo XIX, han aparecido, como la obra de teatro española Don Juan Tenorio, de Zorrilla, grabados de José Guadalupe Posada, grandes bailes representativos de la época, sátiras, calaveras, pero sin perder su solemnidad y misticismo que estas fechas conllevan.
Con esta tradición, en México se cree que la celebración de la muerte, pero más específicamente la memoria de los fieles difuntos, no sólo da un sentido de arraigo hacia la propia cultura sino que también este festejo se asocia con el placer de vivir ante la proximidad de la muerte:
“La Catrina, con su traviesa sonrisa nos invita a asir el momento, y a través de la música y la danza, encontrar el sentido de la vida. La doble identidad de La Catrina nos recuerda que la vida es aquí, ahora y eternamente, como la música y las artes”.