El habito de NO pensar

Algunos pensadores escribían que el conocimiento está del lado de la esperanza. Y de ningún modo junto a la mentira, al engaño o cerca del odio. Esto es claro y bastante vigente, aunque no lo parezca. El conflicto nace con algunas preguntas… ¿Para qué pensar?; ¿Cuándo estoy pensando? o “Yo no pienso… ya se lo que hay que hacer”. Sin embargo, a propósito de la última duda: ¿Quiénes saben verdaderamente lo que se debe hacer? Nadie.
El eminente pensador Miguel de Unamuno, en su “Del sentimiento trágico de la vida” expone lo siguiente: “Todo lo vital es irracional, y todo lo racional es antiviral. La razón es enemiga de la vida”. Unamuno sospechaba de la ciencia y la erudición, porque conocía muy bien ambas disciplinas. Quizás nos quiere decir, que privilegiemos el sentimiento por sobre la razón. Y esto no es una contradicción, el sentimiento sobre la razón, para llegar a ese punto supremo; es necesario pensar. Si la razón es antiviral, eso no quiere decir que nos acomodemos y pongamos el CD de la música más banal, que hay mucho; o algo de la pobre televisión abierta. No. Eso es otra cosa. Ni usar el raciocinio, pero tampoco el sentimiento, lo subjetivo. Es un estado que provoca miedo a los ojos de los otros, un estado de despersonalización absoluta. Esas rutinas que lo hace a uno más tonto de lo que es por naturaleza, es lo que arrastra al hábito de NO pensar.
Casi todos los temas que se hablan, y esto lo sabemos todos, son carentes de contenido racional o quizás subjetivos (vamos a agregar este nuevo tipo, mi preferido para lo que concierne esto que llamamos Vida, al escrito). Todos son sacados de la misma galera.
Hay más música carente de cualquier hondo contenido, todo se reduce al cien por cien de facilidad. Con los libros sucede, casi lo mismo; ahora los temas son “Mujeres divorciadas. ¿Cómo seguir?” “Mi marido no me da el divorcio. ¿Qué hago?. Etc, etc. ¿Esto es literatura? No. ¿Eso era música? No. ¿Qué es todo esto? Por supuesto, oportunismo comercial. Filosofía barata de dos pesos, que sigue el enorme ritmo del hábito de NO pensar.
Para finalizar, claro que todos los libros ya están escritos, toda la música ya se compuso, pero; pero hay cosas que merecen volver a decirse.
Cristian Ceres